Toluca, Méx.- La 60 Legislatura del Estado de México develará, en letras de oro, el nombre del ingeniero Heberto Castillo Martínez, en el Muro de Honor del Salón de Sesiones José María Morelos y Pavón.
Con esto se dejará constancia, a 22 años de su muerte, del reconocimiento y gratitud a Heberto Castillo, promotor incansable de la democracia y luchador por un México más justo.
La iniciativa fue presentada el 4 de abril por Mario Gabriel Gutiérrez Cureño, Azucena Cisneros Coss y Faustino de la Cruz Pérez.
Heberto Castillo nació el 23 de agosto de 1928 en Ixhuatlán, Veracruz; se graduó de ingeniero civil en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde fue profesor por más 20 años de la materia de Análisis y Diseño de Estructuras, al igual que del Instituto Politécnico Nacional, y desarrolló un sistema estructural de entrepiso tridimensional mixto de acero y concreto al que llamó ‘Tridilosa’, material que revolucionó la ingeniería.
El decreto hace referencia que el político, ingeniero, demócrata y defensor de la soberanía popular y de la libertad de expresión, se convirtió en los años sesenta en uno de los líderes sociales más importantes del país, y durante los sexenios de José López Portillo y Miguel de la Madrid fue el mayor de los defensores de la soberanía nacional al denunciar la corrupción de la política energética imperante.
A raíz del movimiento estudiantil en 1968, Heberto Castillo fue encarcelado durante cinco años en la prisión de Lecumberri; al salir de la cárcel buscó al célebre líder obrero Demetrio Vallejo, con quien fundó el Partido Mexicano de los Trabajadores.
En 1988 fue postulado candidato presidencial del Partido Mexicano Socialista; sin embargo, declinó su candidatura y se sumó a la de sumarse a la Cuauhtémoc Cárdenas, que encabezó el Frente Democrático Nacional,
Castillo Martínez vivió las décadas más duras del régimen priista y, a pesar de haber sido víctima de represión, persecuciones, cárcel y de proyectos políticos que no alcanzaron sus objetivos, nunca dejó de buscar caminos, señala el decreto.
Los últimos años de su vida los dedicó al proceso de pacificación de Chiapas como integrante de la Comisión de Concordia y Pacificación.

